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Argentina 16/04/2026

Argentina: Científicos del INTA y el Conicet desarrollan papa con doble resistencia a virus

Investigadores del INTA y del Conicet desarrollaron variedades del cultivar Kennebec con resistencia simultánea a los dos virus más perjudiciales para la papa.

Un significativo avance en el campo de la biotecnología agrícola ha sido logrado por investigadores argentinos. Un equipo del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) ha desarrollado nuevas líneas comerciales del cultivar Kennebec de papa con resistencia genética dual frente a dos de los virus más dañinos para este cultivo: el virus Y de la papa (PVY) y el virus del enrollamiento de la hoja (PLRV).

Estos patógenos, principalmente transmitidos por áfidos, constituyen una seria amenaza para la producción de papa, tanto en Argentina como a nivel global. El PVY puede ocasionar pérdidas de rendimiento totales de hasta un 49 % y una disminución del 65 % en el volumen comercializable. Por otro lado, el PLRV puede reducir el rendimiento hasta en un 60 % y afectar el 88 % de los tubérculos destinados a la venta cuando la infección se produce en semilla. La acción combinada de ambos virus puede generar pérdidas que alcanzan el 80 % de la producción, comprometiendo profundamente la calidad y la rentabilidad del cultivo.

El desarrollo de estas variedades transgénicas estuvo a cargo del Instituto de Agrobiotecnología y Biología Molecular (IABIMO), entidad conjunta del INTA y el Conicet, que empleó herramientas avanzadas de ingeniería genética. En el caso del PVY, se utilizó la proteína de la cápside de un virus heterólogo (relacionado con el mosaico de la lechuga), mientras que para el PLRV se aplicó un mecanismo de silenciamiento génico diseñado con una secuencia específica del virus. Estas innovadoras estrategias permitieron superar las limitaciones propias del mejoramiento genético tradicional, especialmente frente a la complejidad genética tetraploide característica de la papa.

Las nuevas líneas fueron sometidas a estrictas evaluaciones durante varias temporadas en condiciones controladas de invernadero y en experimentos de campo. Dichas pruebas incluyeron injertos, análisis moleculares exhaustivos y estudios fenotípicos. Los resultados confirmaron una resistencia sólida y duradera frente a ambos virus. Además, las plantas conservaron intactas las principales características agronómicas del cultivar Kennebec, tales como rendimiento, tamaño, forma y calidad de los tubérculos.

La investigadora Cecilia Vázquez Rovere, integrante del IABIMO, destacó que las virosis representan una seria amenaza para la producción de papa, debido a su impacto negativo tanto en el rendimiento como en la calidad del producto final. Resaltó que los resultados obtenidos demuestran la viabilidad de lograr una resistencia doble sin comprometer los atributos agronómicos originales del cultivo. En la misma línea, Natalia Almasia subrayó que estas innovadoras estrategias proveen una solución eficaz y sostenible para el control de estas enfermedades virales.

Este logro representa un paso hacia una producción papera más eficiente y sustentable. La disminución en el uso de productos químicos para el control de plagas, así como en la siembra con semillas infectadas, contribuye significativamente a mejorar la sanidad del cultivo. De esta manera, se fortalece la competitividad de los productores locales en un contexto donde la papa es uno de los alimentos básicos más importantes en Argentina. Contar con cultivos más resistentes no solo protege la seguridad alimentaria del país, sino que también mitiga pérdidas económicas considerables.

El desarrollo cumple con las normativas establecidas por la Comisión Nacional de Biotecnología Agropecuaria (Conabia) y representa un punto de partida para futuras evaluaciones con miras a su liberación comercial. Actualmente, los investigadores se enfocan en consolidar estas nuevas líneas genéticas y evaluar su comportamiento en diferentes regiones productoras del país.

Gracias a avances como este, la ciencia argentina refuerza su posición como líder en innovación agropecuaria, presentando soluciones prácticas y efectivas frente a los desafíos que afectan directamente la productividad y rentabilidad de cultivos esenciales.

Fuente: INTA/Conicet


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