España: Los productores de patata reciben cinco veces menos dinero del que se paga en el supermercado
El campo español enfrenta contratos que no llegan a cubrir sus costes de producción, viendo como las tiendas aumentan sus márgenes de beneficios en la venta directa a los clientes
En concreto, según refleja el Índice de Precios en Origen y Destino (IPOD) de los alimentos elaborado por la organización agraria COAG, en origen los agricultores de cebolla reciben 0,35 euros por kilo, mientras que en destino los consumidores deben pagar 1,85 euros, lo que implica una diferencia de 429% y una diferencia IPOD -número de veces que se multiplica el precio de origen hasta que llega al consumidor- de 5,29.
Según los datos de la asociación de consumidores Facua, el kilo de cebolla tenía en marzo un precio medio en los supermercados de 2,16 euros, lo que supone un aumento del 13,50% respecto al mismo mes del año anterior, cuando costaba 1,90 euros. La realidad es que, pese a que los consumidores pagan más de dos euros por el producto, los agricultores reciben menos de cuarenta céntimos por kilo.
La cebolla, con un precio por kilo de 0,35 euros para los agricultores, no llega a cubrir los costes de producción, los cuales se han visto incrementados -en todas las ramas de ganadería y agricultura- por el encarecimiento de los carburantes, fertilizantes e insumos como consecuencia del cierre del Estrecho de Ormuz en Oriente Medio.
La cebolla y la patata no cubren los costes de producción
Además, los agricultores han adelantado que este año la producción será más baja que en las temporadas pasadas debido a los ataques de mildu. “El año está siendo muy duro y, si no cambian las cosas, la campaña de la cebolla podría volver a ser desastrosa”, ha lamentado Vicente José Sebastià, responsable de la sectorial de hortalizas en Asaja Comunidad Valenciana.
Sobre la patata, con un precio para el agricultor de 0,40 euros por kilo, cuando en el supermercado se vende a 1,98 euros (un 395% más), el agricultor ha indicado que la entrada de patata vieja desde Francia y la competencia desleal desde terceros países como Egipto, Marruecos e Israel, ha disminuido un 15% la superficie cultivada a nivel nacional, por los que no se prevé una sobreproducción que pueda justificar la caída de precios para los agricultores.
Fuente: infobae.com




