Argentina: El valle enfrentaría una campaña de cebolla complicada ante la proyección de una buena cosecha en Brasil
El contexto climático vinculado a La Niña, sumado a la abundancia de stocks en el sur de Brasil, plantea un panorama desafiante para las exportaciones del Valle Inferior del Río Negro.
La producción de cebolla en el Valle Inferior del Río Negro sigue de cerca la evolución en Brasil, que representa su principal mercado de exportación. Para la campaña 2025/2026, las proyecciones productivas en el país vecino son favorables, lo que podría implicar una caída en la demanda externa, precios más bajos y una ventana de exportación reducida para los productores argentinos.
Un informe del INTA Valle Inferior, elaborado por el técnico Juan José Kehler, destaca que en los últimos cinco años, Brasil concentró el 76 % de las exportaciones argentinas de cebolla y más del 90 % de las provenientes de Río Negro. Esta dependencia convierte a las dinámicas productivas brasileñas en un factor clave para los resultados económicos de los productores locales.
La disponibilidad de cebolla en Brasil está influenciada por fenómenos climáticos como El Niño/La Niña, que impactan significativamente en la cantidad y calidad de la producción en las principales zonas cebolleras (Rio Grande do Sul, Santa Catarina y Paraná). Las lluvias durante octubre, noviembre y diciembre suelen ser determinantes para los cultivos allí.
En contraste, las fechas de siembra de cebolla en el sur argentino (agosto y septiembre) no coinciden con esos períodos críticos en Brasil, lo que dificulta ajustar las decisiones productivas al clima que experimentará el vecino país. Sin embargo, contar con herramientas para prever la incidencia de estos fenómenos climáticos ayudaría a calibrar mejor la superficie destinada al cultivo.
Para esta temporada 2025/2026, las perspectivas en Brasil son positivas. No se prevén grandes variaciones respecto a la producción del ciclo 2024/2025, y hasta ahora las condiciones climáticas no han interferido con la cosecha. En Santa Catarina, el principal estado productor brasileño, se proyecta una cosecha de más de 597 mil toneladas en 19.5 mil hectáreas, con un rendimiento promedio superior a las 30.5 toneladas por hectárea. Los precios muestran una tendencia a la baja para todo 2025 y no se anticipan cambios importantes al menos hasta mediados del 2026, cuando Argentina y la región suelen concentrar sus exportaciones.
Ante este escenario, los productores del Valle Inferior del Río Negro se enfrentan al desafío de realizar un análisis exhaustivo previo a la toma de decisiones productivas. Aunque las fechas de siembra locales se adelantan a los momentos climáticos críticos en Brasil, prever las posibilidades de precipitaciones relevantes en ese país podría facilitar ajustes estratégicos en la superficie sembrada.
Los expertos destacan la importancia de incorporar variables climáticas regionales e internacionales dentro de la planificación agrícola. Esta integración no solo ayudaría a mitigar riesgos asociados a una sobreproducción, sino que también permitiría minimizar pérdidas económicas y el impacto ambiental generado por excedentes no comercializables. En un sistema que depende tanto de un único mercado externo, disponer de información precisa y actuable es tan crucial como contar con tecnología avanzada.
Por otro lado, mientras Brasil se perfila para una campaña bruta positiva, los productores argentinos deberán reformular estrategias ante un contexto adverso. Diversificar mercados y reforzar la planificación fundamentada en datos confiables serán cuestiones críticas para consolidar una producción sustentable. En tiempos marcados por la incertidumbre, apostar por una gestión estratégica es clave para lograr mejores márgenes de sostenibilidad económica y ambiental en el Valle Inferior del Río Negro.
Fuente: rionegro.com.ar




