Europa: La patata europea se enfrenta a un mercado saturado y a la presión de priorizar calidad y contratos
La campaña europea de la patata de 2025 arranca en un escenario complejo, marcado por mercados saturados, precios en mínimos históricos y fuertes desafíos competitivos a nivel internacional.

La nota de prensa difundida por Belpotato.be, recientemente, refleja con claridad la delicada coyuntura que atraviesa el sector en Europa, especialmente en la zona NEPG (Alemania, Bélgica, Francia y Países Bajos), donde el incremento de superficie cultivada y la situación económica global están condicionando las perspectivas de la nueva cosecha.
Subrayar que Belpotato.be, la asociación comercial de la cadena belga de patatas, nace de la unión de fuerzas del Sindicato General de Agricultores (ABS), Belgapom, Boerenbond, Fiwap y la Federación Valona de Agricultura (FWA).
Un mercado libre sin salida y precios en mínimos
Durante este período de entregas de variedades tempranas, el mercado libre prácticamente no encuentra salida. Los volúmenes de patata que no están amparados bajo contratos no logran compradores, mientras que la industria y el comercio cubren sus necesidades exclusivamente con patata contratada. Esta situación deja a los productores con una única alternativa: recurrir a canales secundarios como el pienso animal, el biogás o el compostaje para absorber el excedente de la producción acumulada en 2024.
Los precios en el mercado libre reflejan esta tensión. La patata temprana destinada a la industria apenas alcanza los 15 €/tonelada, una cifra considerada extremadamente baja, que sitúa a los agricultores en una posición crítica. Con este valor, muchos productores apenas logran cubrir una fracción de los costes de producción, lo que agrava la incertidumbre económica en el campo.
Superficie al alza y condiciones de cultivo dispares
El informe de Belpotato subraya que la superficie cultivada de patata en la zona NEPG ha aumentado en 55.000 hectáreas durante 2025. Este incremento responde a decisiones de siembra tempranas, impulsadas por condiciones favorables en primavera. Sin embargo, el verano no ha acompañado por igual: la sequía ha ralentizado el crecimiento en determinadas regiones, lo que podría generar variaciones de rendimiento significativas entre zonas.
De cara a la recolección de variedades de almacenamiento, las previsiones apuntan a que los rendimientos medios superarán los del año pasado. Pese a ello, la gran incógnita sigue siendo cómo se alineará la producción bruta con la demanda real del mercado una vez que la campaña de cosecha esté avanzada.
Procesamiento industrial: motor debilitado del sector
El procesamiento industrial de la patata, principal impulsor del sector en Europa, se encuentra en un periodo de contracción. Desde hace más de un año, la demanda de productos congelados en los mercados internacionales ha disminuido. Este retroceso está relacionado con múltiples factores:
Incremento de costes: la inflación posterior a la pandemia de COVID-19 ha disparado los gastos de mano de obra, energía y materias primas.
Apreciación del euro frente al dólar, que resta competitividad a las exportaciones europeas.
Coste creciente de la materia prima: tanto en el mercado libre como en contratos, las patatas han encarecido el proceso.
Competencia internacional: China e India han multiplicado por diez sus exportaciones de productos terminados en los últimos cinco años.
Barreras arancelarias: las medidas impuestas por Estados Unidos durante la presidencia de Donald Trump continúan afectando a los productos europeos.
Este cóctel de factores ha reducido la competitividad de la industria europea frente a Norteamérica y Asia, generando una preocupación creciente en el sector sobre su sostenibilidad a medio plazo.
Llamamiento a la calidad y al cumplimiento de contratos
Ante este panorama, Belpotato hace un llamamiento al conjunto del sector para que, durante la campaña 2025/2026, se priorice la calidad sobre el rendimiento. El objetivo no es solo garantizar un producto acorde a las necesidades de la industria y el consumidor, sino también reforzar la estabilidad de las relaciones contractuales.
La organización recomienda que los productores procedan a la desecación del follaje tan pronto como los tubérculos alcancen los criterios de tamaño y contenido de materia seca necesarios. Esta práctica permite cumplir con los volúmenes pactados en los contratos, evitar retrasos y, además, reducir riesgos derivados de condiciones climáticas adversas en otoño. La estrategia también favorece la salud del suelo y posibilita una siembra temprana de cultivos de seguimiento o intermedios.
Compromiso con la sostenibilidad económica
La sostenibilidad del sector, señala Belpotato, depende de que todos los participantes —productores, comercializadores y procesadores— respeten los acuerdos alcanzados en materia de volumen, calidad y plazos de entrega. El cumplimiento estricto de los contratos se perfila como un pilar fundamental para superar la volatilidad del mercado y evitar desequilibrios que perjudiquen al conjunto de la cadena de valor.
Belpotato: mediador en tiempos de crisis
En los últimos cinco años, Belpotato.be ha desempeñado un papel central en la mejora de las relaciones interprofesionales, especialmente en torno a las prácticas contractuales. Durante la crisis sanitaria del coronavirus, ya demostró su capacidad de coordinación y apoyo al sector. Hoy, su objetivo es similar: acompañar a agricultores, comerciantes e industria en un contexto incierto, fomentando la transparencia del mercado y promoviendo el diálogo interno.
La entidad insiste en que continuará vigilando de cerca la evolución del sector durante esta campaña, con el propósito de anticipar problemas y reforzar la cooperación entre los distintos eslabones de la cadena.
Conclusión: un año decisivo para la patata europea
La campaña 2025 se perfila como un punto de inflexión. Con precios hundidos en el mercado libre, una oferta superior a la demanda y un motor industrial debilitado, la supervivencia del sector dependerá de la capacidad para producir calidad, respetar contratos y reforzar la cooperación. Belpotato se erige nuevamente como un referente en la gestión de crisis, buscando que la patata europea no solo resista las dificultades actuales, sino que también pueda sentar bases más sólidas para su futuro.
Fuente: agronewscastillayleon.com