Industria: La competencia cambia las reglas en el mercado de las patatas fritas
Asia ha revolucionado el mercado mundial de las patatas fritas durante el último año, con una fuerte caída de los precios de venta. Como resultado, los procesadores de patatas de países como China e India han ganado rápidamente cuota de mercado.
Los fabricantes de los países tradicionalmente líderes en la producción, como Estados Unidos y el noroeste de Europa, enfrentan la necesidad de ajustarse a un panorama que ha cambiado drásticamente.
Durante décadas, Europa y América del Norte dominaron el procesamiento y comercio de patatas fritas y productos similares. Sin embargo, el foco ahora se desplaza hacia Asia y partes de África. Según múltiples estudios, este cambio está lejos de ser temporal; representa una transformación estructural impulsada por la competencia en precios, el auge de exportaciones desde países con costos más bajos y los cambios vertiginosos en los hábitos de consumo. Estas dinámicas están redefiniendo las reglas del mercado.
El crecimiento de la demanda
Distintos análisis confirman que el mercado global de patatas fritas congeladas y otros productos procesados de patata sigue registrando un crecimiento vigoroso. Las proyecciones sitúan su valor entre 17.000 y 25.000 millones de dólares para los años 2024/25, y entre 24.000 y 30.000 millones de euros para 2033. Aunque los cálculos varían según la fuente, todas las publicaciones coinciden en señalar un crecimiento sostenido.
Se estima que el mercado de patatas fritas congeladas crecerá entre un 3 % y un 5 % anual en la próxima década, un ritmo similar al 4 % en promedio proyectado por diversos fabricantes en años recientes. No obstante, la aparición de nuevos competidores está reduciendo la participación de los productores tradicionales. Estas nuevas empresas ofrecen precios significativamente más bajos, lo que afecta especialmente a los fabricantes de Estados Unidos y Europa. Acostumbrados a trasladar sus costos más altos al precio final, encuentran complicado mantener esta estrategia en un mercado cada vez más competitivo. En Europa, la abundancia de existencias limita incluso la posibilidad de capitalizar los actuales precios reducidos de las cosechas.
El impacto de las cadenas de comida rápida
Gran parte del impulso en este sector proviene de factores como la expansión global de las cadenas de comida rápida, el auge del consumo de alimentos precocidos debido a la urbanización y cambios en los estilos de vida, y los avances tecnológicos en procesamiento y conservación que mejoran la calidad y vida útil de los productos. La tendencia hacia la conveniencia —incluyendo freidoras de aire, compras en línea y ventas a granel— también refuerza esta demanda.
El desarrollo del sector no se limita a las patatas fritas congeladas: el mercado más amplio de productos procesados derivados de la patata crece a mayor velocidad. La variedad ampliada incluye ahora alternativas que ofrecen diferentes oportunidades comerciales. Se estima que el mercado total de productos congelados a base de patata alcanza un valor cercano a los 66.000 millones de euros, con una tasa compuesta anual prevista del 5,5 %.
Superávits frente a déficit
A medida que la demanda global aumenta, algunas regiones enfrentan problemas opuestos: mientras unas lidian con excedentes, otras experimentan escasez. Europa, por ejemplo, ha presenciado un aumento sin precedentes en el cultivo de patatas, registrando un incremento neto de casi 60.000 hectáreas en los principales países productores del noroeste del continente para 2025. Francia y Alemania lideran esta ampliación con aumentos combinados de 43.000 hectáreas, seguidos por Países Bajos y Bélgica con cerca de 14.000 hectáreas más dedicadas a la producción.
Gracias al clima favorable y los altos rendimientos, Europa reportará este año una cosecha récord acompañada de niveles históricos de stock y una caída significativa en los precios. Mientras tanto, en América del Norte, los productores han optado por limitar la superficie cultivada y aplicar controles estrictos para evitar excesos. A raíz de estas políticas contractuales, el mercado estadounidense es más estable pero depende menos del volumen. Ya se prevé una reducción adicional del área sembrada para 2026 debido a la presión por los bajos precios y el desbalance entre oferta y demanda.
Un auge imparable en Asia
En Asia, particularmente en mercados clave como China e India, las cifras se disparan. China se está consolidando como un importante exportador mundial de patatas fritas congeladas. Mientras tanto, India registra volúmenes históricos con una creciente participación en las exportaciones internacionales a precios sumamente competitivos. Por su parte, Egipto fortalece rápidamente su posición gracias a la ventaja que le otorgan sus cosechas anticipadas, costos logísticos reducidos y una capacidad tecnológica cada vez mayor para procesar materias primas.
Guerra mundial de precios
Los recientes informes exponen claramente una tendencia global: una intensa guerra de precios en el mercado de las patatas fritas congeladas. Países como India y China están ganando terreno rápidamente en mercados clave como Japón y Tailandia, ofreciendo productos con precios hasta un 30 % más baratos en comparación con proveedores europeos y estadounidenses. Como consecuencia, los precios de importación promedio en Asia han disminuido entre un 10 % y un 20 %. Un ejemplo destacado es Japón, donde las importaciones desde China han crecido un 65 % en tan solo un año, mientras que las de Bélgica y los Países Bajos han experimentado una caída significativa.
Esta presión sobre los precios está afectando severamente a los productores tradicionales, principalmente en Europa. Las altas tarifas energéticas y los elevados costes laborales dificultan la posibilidad de reducir aún más los precios. Los proveedores estadounidenses, por su parte, han logrado mantener cierta estabilidad gracias a contratos que priorizan la calidad con grandes cadenas de comida rápida, lo que los hace menos vulnerables a la competencia directa por precio.
Expansión en nuevos mercados
La producción global de productos derivados de la papa está creciendo rápidamente, impulsada por importantes inversiones en regiones como Brasil, India, Egipto, China y Oriente Medio. Compañías líderes de papas fritas como Lamb Weston, McCain, Farm Frites, Agristo, Aviko y Simplot también buscan fortalecer su posición en mercados emergentes caracterizados por costos laborales más bajos, mayor disponibilidad de tierras y mejoras logísticas en el transporte de productos congelados. Este panorama global más diversificado está desplazando el histórico dominio de Europa y América del Norte.
El auge en el consumo global
El patrón de consumo también está experimentando cambios geográficos significativos. En India, la demanda interna está viviendo un crecimiento explosivo gracias a su demografía joven, el progreso de la urbanización y la creciente popularidad de los snacks. En China, el auge de las cadenas de comida rápida, las tiendas de conveniencia y las tendencias en redes sociales está impulsando un notable incremento en el consumo.
Por otro lado, África está registrando un notable crecimiento en mercados como Egipto y Sudáfrica, pese a los desafíos logísticos e infraestructurales. Mientras tanto, en Estados Unidos y la Unión Europea el consumo permanece alto pero estable, con un limitado crecimiento debido a la saturación. Sin embargo, el auge global de las freidoras de aire ha incentivado el consumo doméstico de papas fritas congeladas.
Impacto del comercio internacional y desafíos logísticos
Según los reportes, medidas comerciales como las decisiones de la OMC sobre derechos antidumping (por ejemplo, el caso de Colombia) están reabriendo oportunidades para los exportadores europeos de papas fritas. No obstante, factores como los costes logísticos, los precios energéticos y los efectos del cambio climático están afectando significativamente su competitividad.
Nuevas dinámicas comerciales están emergiendo: países como Egipto e India cada vez más suministran a mercados que previamente eran dominados por Bélgica o Países Bajos. Como respuesta, los productores europeos y norteamericanos apuestan por estrategias orientadas hacia: productos premium (mejor calidad, recubrimientos innovadores y cortes especializados), mayor eficiencia en la producción, agricultura bajo contrato, prácticas sostenibles como envases ecológicos, gestión de riesgos y ahorro energético. Sin embargo, diversos estudios concluyen que estas medidas no son suficientes para contrarrestar completamente la creciente presión sobre los precios a nivel global.
Fuente: DCA Market Intelligence




