Unión Europea: Nueva norma permitirá revisar contratos de papa de más de doce meses
Una nueva norma europea permitirá a los productores solicitar la revisión de contratos de papa que superen los doce meses, especialmente aquellos correspondientes a entregas tardías desde almacenamiento.
La Unión Europea aprobó una modificación de la Organización Común de Mercados Agrarios destinada a fortalecer la posición de los productores frente a compradores e industrias. La medida también alcanzará a los contratos de producción y entrega de papa.
La normativa permitirá que los agricultores soliciten la revisión de las condiciones de aquellos contratos cuya duración supere los doce meses. Aunque fue aprobada en 2026, comenzará a aplicarse el 19 de agosto de 2028 y tendrá impacto práctico sobre los contratos correspondientes a la cosecha de 2029.
Derecho a solicitar una renegociación
Los contratos de más de doce meses deberán incorporar una cláusula de revisión que pueda ser invocada por el productor. Una vez transcurrido el primer año, el agricultor podrá solicitar que se renegocien aspectos como el precio, los costos reconocidos o las condiciones de entrega.
La norma no autoriza al productor a establecer unilateralmente un nuevo precio. Las partes deberán acordar las modificaciones. Sin embargo, si no alcanzan un entendimiento, el contrato deberá contemplar la posibilidad de que el agricultor lo dé por terminado.
También puede alcanzar a contratos de una sola campaña
Aunque inicialmente parece una disposición orientada a acuerdos plurianuales, también podría aplicarse a contratos correspondientes a una única cosecha.
En Europa, muchos productores firman sus contratos en enero o febrero para una campaña que comienza en primavera. Parte de la producción se entrega inmediatamente después de la cosecha, pero las papas destinadas a procesamiento pueden permanecer almacenadas hasta abril, mayo o junio del año siguiente.
Por ejemplo, un contrato firmado el 15 de febrero para entregar papa el 15 de abril del año siguiente tendría una duración de catorce meses. En ese caso, el productor podría solicitar una revisión cuando todavía conserve mercadería almacenada pendiente de entrega.
Las entregas tardías, bajo mayor atención
La nueva disposición podría tener especial incidencia en los contratos de papa industrial con entregas tardías. Las fábricas dependen de estos volúmenes almacenados para mantener su actividad hasta la llegada de la nueva cosecha.
Los procesadores utilizan los contratos para planificar el abastecimiento de materia prima, el funcionamiento de las líneas industriales, la capacidad de almacenamiento y las ventas de productos terminados. La posibilidad de revisar determinados acuerdos agrega una nueva variable a esa planificación.
La Comisión Europea había propuesto inicialmente que la revisión pudiera solicitarse después de seis meses. Sin embargo, el Consejo de la Unión Europea amplió el plazo a doce meses para brindar mayor estabilidad y previsibilidad a los compradores.
Cambios importantes en costos o mercados
El objetivo de la regulación es evitar que los agricultores permanezcan sujetos durante largos períodos a condiciones que hayan quedado desactualizadas o resulten injustas.
La revisión podría justificarse ante fuertes aumentos de los costos de producción, cambios relevantes en los precios de mercado, condiciones climáticas excepcionales o acontecimientos geopolíticos que alteren significativamente el equilibrio económico del contrato.
Para la industria europea de la papa será especialmente importante definir con precisión la duración jurídica de los contratos y las condiciones aplicables a las entregas realizadas durante los últimos meses de almacenamiento.
Fuente: Boerenbusiness




