Italia (Emilia-Romaña): Un “gemelo digital” busca orientar el riego de papa sin sensores permanentes en el lote
AGORÀ integra datos de cultivo, suelo, clima y manejo para anticipar el riego hasta tres días. Una evaluación italiana comparó sus recomendaciones con aplicaciones reales, sin medir rendimiento ni calidad.
La decisión de cuándo regar un cultivo de papa podría apoyarse en un “gemelo digital” capaz de representar virtualmente la evolución del lote, actualizar diariamente su balance hídrico y anticipar las necesidades de agua.
Durante 2026, la empresa tecnológica VAIMEE evaluó su sistema AGORÀ en un lote comercial de papa para consumo fresco, regado por goteo y ubicado en la región italiana de Emilia-Romaña.
La propuesta se diferencia porque puede funcionar sin sensores instalados permanentemente en todos los lotes. Cuando existen sensores de humedad o estaciones meteorológicas propias, esos datos pueden incorporarse para complementar y ajustar las recomendaciones.
¿Cómo funciona el sistema?
AGORÀ reúne información del cultivo, el suelo, el clima y el manejo realizado por el productor. A partir de esos datos construye una representación digital del lote y estima diariamente la evolución del agua disponible.
Para configurar el modelo se utilizaron datos suministrados por el establecimiento:
- Fecha de plantación.
- Fecha de emergencia.
- Duración esperada del ciclo.
- Inicio observado de la temporada de riego.
- Porcentajes de arena, limo y arcilla.
- Contenido de materia orgánica.
- Densidad aparente del suelo.
- Información meteorológica regional o del propio campo.
Con esos datos, el sistema puede emitir orientaciones de riego con hasta tres días de anticipación. La decisión final permanece en manos del productor o del asesor agronómico.
Tres configuraciones evaluadas
La prueba comparó tres formas de utilizar AGORÀ.
En la primera, el sistema trabajó con información del cultivo y del suelo, junto con datos meteorológicos regionales, sin conocer previamente las fechas de inicio y finalización del período de riego.
La segunda configuración incorporó información específica del lote, incluida la fecha real de inicio del riego y una estimación de su finalización basada en la experiencia del productor y las características de la variedad.
En la tercera se mantuvo la configuración estándar, pero los datos meteorológicos regionales fueron reemplazados por registros obtenidos en una estación instalada en el establecimiento.
El objetivo fue determinar cómo la información específica del campo y la procedencia de los datos climáticos modificaban las fechas recomendadas para regar.
Comparación con decisiones reales
La evaluación no buscó comparar directamente las mediciones de los sensores con la humedad del suelo calculada por el modelo. Se contrastaron las fechas en las que AGORÀ recomendó regar con aquellas en las que efectivamente se aplicó agua en el lote comercial.
Las decisiones reales habían sido tomadas considerando sensores de humedad, información meteorológica, observaciones del cultivo y experiencia del productor.
De esta manera, el trabajo buscó responder si un modelo digital alimentado con información disponible podía aproximarse al momento de riego definido mediante un sistema de seguimiento más intensivo.
Una herramienta de apoyo, no un reemplazo del productor
AGORÀ considera el desarrollo del cultivo, las características del suelo, las observaciones y pronósticos meteorológicos, el agua disponible calculada y los riegos realizados.
Si una aplicación recomendada se demora, se modifica o finalmente no se realiza, esa información puede incorporarse nuevamente al balance hídrico y modificar las recomendaciones posteriores.
El productor o el asesor deben evaluar cada indicación según la disponibilidad de agua, capacidad del equipo, mano de obra, estado del cultivo y planificación de la cosecha.
Resultados todavía preliminares
La experiencia se realizó en un solo lote y se concentró exclusivamente en comparar fechas de riego. No incluyó tratamientos independientes que permitieran contrastar simultáneamente la estrategia del productor con otra manejada íntegramente según las recomendaciones de AGORÀ.
Por esa razón, la evaluación no permite determinar si el sistema mejora el rendimiento, la calidad de los tubérculos, la uniformidad de tuberización, la eficiencia en el uso del agua o la rentabilidad.
La siguiente etapa deberá incluir ensayos comerciales controlados, con estrategias de riego separadas y mediciones directas de producción, calidad, consumo de agua y resultados económicos.
La experiencia italiana muestra el potencial de los gemelos digitales para ampliar el acceso al manejo de precisión, especialmente en establecimientos donde no resulta viable mantener sensores permanentes en cada lote. Sin embargo, su utilidad agronómica y económica todavía deberá comprobarse mediante evaluaciones más amplias.
Fuente: Potato News Today – información elaborada por VAIMEE.




