España (Salamanca): El comienzo ha sido complicado para la patata, con ventas que no cubren los costos de producción.
El costo por kilo se sitúa entre los 18 y 20 céntimos.
La campaña de la patata ha arrancado en Salamanca, y los agricultores están preocupados por los bajos precios que obtienen por su producción, en algunos casos inferiores a los costes de producción. En la zona de Cantalpino, donde la cosecha ha comenzado tímidamente, el precio para el agricultor ronda los 15 céntimos por kilo, con algunas transacciones cerrándose a 26 céntimos, pero en origen. Según estudios de la cooperativa Aranpino, la principal productora de patata de la región, en parcelas de regadío donde se utiliza gasóleo, el coste por kilo varía entre 18 y 20 céntimos.
La cosecha ha comenzado principalmente con agricultores que tenían contratos firmados. Este es un momento de mucha oferta, y a la producción de Salamanca destinada al canal HORECA (hoteles, restaurantes, cafés y caterings) se suman las de otras zonas como Toledo. Además, los productores atribuyen la caída del precio de los contratos industriales a los aranceles impuestos por Trump, ya que se han reducido los envíos de patatas a Estados Unidos mientras que antes países importadores como China o India ahora son exportadores.
Hay preocupación entre los agricultores ante la posibilidad de una bajada mayor en los precios. Sin embargo, algunos instan a mantener la calma. Alberto Duque, miembro de COAG y ex presidente de la Interprofesional de la Patata de Castilla y León, comenta que la situación es similar en toda la comunidad, con precios de patata lavada entre 24 y 26 céntimos por kilo. Este año hay 3.000 hectáreas menos cultivadas, lo que podría reducir la producción en unas 150.000 toneladas comparado con el año pasado. En cuanto a la producción exacta, hay discrepancias, especialmente en Cantalpino, donde no se está seguro de alcanzar los 50.000 kilos por hectárea. Duque cuestiona la urgencia por "quemar" el producto: argumenta que en Francia la ola de calor ha afectado tanto que no tienen patatas ni áreas de regadío. Algunos agricultores se apresuran a cosechar debido al calor y al anuncio de otra ola próxima, lo que afecta especialmente a ciertas variedades como la carrera.
El Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León señala que en la zona de Encinas de Abajo la presencia de mildiu y escarabajos es baja, aunque la alternaria está cerca del límite que requiere tratamiento.
En cuanto a precios, el Observatorio de Precios de la Patata en Castilla y León fijó recientemente un precio de 27,50 euros por kilo. En esta misma semana del año anterior, el precio era de 30 euros, y el mínimo hasta mediados de septiembre había sido de 21,37 euros. A partir de entonces comenzó el descenso.
Fuente: lagacetadesalamanca.es




