Brasil (Paraná): Guarapuava reporta una reducción progresiva en su nivel de productividad de papa
as temperaturas más moderadas contribuyeron a mejorar la calidad de las papas.
La segunda fase de la cosecha de la temporada de lluvias en Guarapuava (PR) está próxima a completarse, con un avance del 75% hasta finales de abril y expectativas de alcanzar el 95% durante mayo. El restante 5% se tiene previsto finalizar en la primera quincena de junio. Desde que inició en febrero esta etapa de la cosecha en la región, la productividad ha mostrado un descenso gradual, especialmente pronunciado desde mediados de abril, en línea con las condiciones típicas para esta temporada.
La disminución en el rendimiento se atribuye al clima cálido y seco registrado en febrero y marzo, que favoreció la aparición de plagas como las moscas minadoras de las hojas y, principalmente, las larvas de oxiuros. Estas últimas presentaron una incidencia más severa, provocando pérdidas significativas en algunos cultivos. Además de estas plagas, se reportaron casos de mancha negra, posiblemente relacionados con lluvias concentradas o problemas en el manejo del riego, anomalías que no solo afectaron la productividad sino también la calidad. La presencia de las larvas del oxiuro ocasionó perforaciones en los tubérculos, irregularidades en la piel, alteraciones en la coloración, deformidades y reducción del tamaño.
A estas problemáticas se suma una prolongada estación seca que, particularmente desde mediados de marzo, redujo los niveles de agua disponibles en los embalses de la región. En algunas zonas, el volumen de agua fue insuficiente para cubrir las necesidades hídricas óptimas en este tramo final de la cosecha. Asimismo, áreas con riego deficiente o sistemas menos eficientes, como los aspersores, enfrentaron mayores desafíos para el desarrollo adecuado de las plantas. Incluso en tierras con sistemas avanzados de irrigación, la combinación entre un clima seco y temperaturas elevadas limitó el vigor de las plantas y el máximo aprovechamiento del potencial productivo.
En consecuencia, esta segunda fase de la cosecha ha registrado una productividad un 20% inferior respecto a la primera etapa del año. Al centrarse en el rendimiento desde mediados de abril hasta ahora, la caída llega al 26%, con un promedio aproximado de 35 toneladas por hectárea. Aunque el rendimiento ha sido menor, la calidad del cultivo ha mostrado mejoras desde finales de abril gracias al descenso gradual de las temperaturas. Este cambio climático ha favorecido las condiciones ideales para la producción, y con el pronóstico de nuevas bajas térmicas entre los días 9 y 15 de mayo, se espera mantener esta mejora en la calidad del producto.
Fuente: hfbrasil.org.br




