México: Preocupación en el campo mexicano por el alza de costos agrícolas
Crece la presión económica en las actividades agrícolas debido al incremento en los costos de insumos.
El sector agropecuario de la región enfrenta una temporada de siembras marcada por una fuerte presión financiera, impulsada por el incremento de hasta un 50 % en los precios de los fertilizantes y un alza del 20 % al 30 % en agroquímicos.
Roberto Garza Villarreal, director de la empresa Agropecuaria El Arranque, explicó que, aunque no se ha registrado desabastecimiento de insumos, el encarecimiento vinculado a los costos del petróleo ha disparado los gastos operativos de manera directa.
Si bien el tipo de cambio ha ayudado a amortiguar parcialmente los efectos de esta situación, Garza Villarreal advirtió que las consecuencias recaerán inevitablemente en el consumidor final, especialmente en el caso de las hortalizas.
La brecha entre los costos de producir y los precios de venta sigue creciendo.
Mientras los insumos aumentan, el valor de mercado de muchos productos se mantiene estable o incluso en mínimos históricos, dificultando que los productores puedan absorber estos mayores gastos.
Esta problemática es especialmente crítica para los agricultores de granos básicos. Según Garza Villarreal, "el maíz y el trigo llevan tres o cuatro años con precios prácticamente estancados desde los inicios del conflicto en Ucrania".
En contraste, el cultivo de la papa, que constituye uno de los principales productos de Agropecuaria El Arranque, se vislumbra como una alternativa que todavía puede generar ganancias si los precios actuales logran mantenerse.
No obstante, el panorama general para el sector agrícola mexicano es alarmante y apunta hacia una tendencia de descapitalización. La eliminación de precios de garantía –un mecanismo gubernamental diseñado para asegurar un ingreso mínimo por tonelada cosechada– ha desmotivado a muchos agricultores a sembrar, lo que se traduce en una reducción de la oferta alimentaria nacional.
Un signo preocupante de esta crisis es el récord histórico en la importación de alimentos. La falta de rentabilidad en el agro ha llevado al país a depender más que nunca del mercado exterior. Según Garza Villarreal, esta dependencia no solo contradice los objetivos de autosuficiencia alimentaria, sino que también vulnera la seguridad económica de los hogares mexicanos frente a la volatilidad internacional.
El empresario señaló que la baja producción local, especialmente en rubros como las hortalizas y otros cultivos con alta demanda de insumos químicos, será el principal factor que impulse la inflación –el aumento sostenido y generalizado de precios– en los próximos meses.
Fuente: eldiariodecoahuila.com.mx




