Brasil (IFPA): "El consumidor de papa busca tres cosas: salud, transparencia y conveniencia "
Comprender las demandas del nuevo consumidor es la única manera de convertir un producto básico en una experiencia valiosa.
El mercado de productos frescos, que incluye frutas, flores, verduras y hortalizas, está atravesando una transformación profunda y silenciosa. Ahora, el ritmo de este cambio lo dicta cada vez más el consumidor final, en lugar del productor. Entender las expectativas del nuevo consumidor se ha convertido en la única manera de transformar un producto básico en una experiencia verdaderamente valiosa.
Para reflexionar sobre estas tendencias y el futuro del sector, la Asociación Brasileña de Productores de Papa Fresca (ABBIN) organizó un encuentro con Dal Gomes, Coordinador de Membresía de la Asociación Internacional de Productos Frescos (IFPA) en Brasil. Esta última, con más de siete décadas de experiencia global, se ha destacado como líder en la integración de toda la cadena productiva, abarcando desde el cultivo hasta la venta minorista y la innovación tecnológica.
De acuerdo con Dal Gomes, el contexto actual requiere que tanto productores como distribuidores amplíen su perspectiva, superando la mera actividad agrícola para comprender las nuevas dinámicas globales que ya están repercutiendo en Brasil. Según él, los consumidores tienen tres prioridades fundamentales: salud, transparencia y conveniencia.
**Los desafíos en el punto de venta y la capacitación en el comercio minorista**
Aunque factores como la salud y la comodidad predominan en las decisiones de compra actuales, uno de los mayores desafíos en la cadena de suministro sigue siendo la comunicación efectiva. Es imperativo encontrar formas de transmitir un mensaje claro y relevante a los consumidores en el momento de la compra directa.
"Si no logramos educar al consumidor final, ¿cómo podemos esperar fomentar compras repetidas? ¿Cómo dejamos de ser un simple producto básico para construir una verdadera lealtad del cliente?", plantea Dal.
Para abordar esta carencia, la IFPA ha apostado por la formación de los colaboradores que están en contacto directo con los clientes. Según el experto, existe una notable ausencia de especialización en las áreas de frutas y verduras en comparación con otras secciones, como carnicerías o panaderías. La idea central de sus talleres es transformar a los empleados en expertos y embajadores de los productos frescos, fomentando una conexión más directa entre productores y quienes interactúan directamente con los consumidores.
**La papa: un viaje hacia el valor agregado**
A pesar de ser uno de los alimentos más apreciados y consumidos por los brasileños, la papa aún no ha explotado todo su potencial como producto de alto valor. El desafío radica en comunicar que no se trata de un único producto genérico, sino de un alimento versátil con una gran diversidad de variedades y aplicaciones culinarias.
"Muchas veces se percibe sólo como una mercancía más, cuando en realidad ofrece historias, innovación, versatilidad y grandes beneficios nutricionales que vale la pena resaltar", comenta Dal Gomes.
El camino hacia el valor agregado comienza con estrategias como mejorar el diseño del empaque y proporcionar información clara y accesible al comprador. Detallar datos básicos pero esenciales —como si una variedad es mejor para hervir o freír— puede ser clave para lograr este objetivo.
**La fuerza de la unión como garantía de futuro**
Desde enfrentar el aumento de costos hasta organizar campañas dirigidas a educar a los consumidores acerca de cuándo es mejor consumir ciertos alimentos según su estacionalidad, los productores individuales tienen dificultades para surgir por sí solos. Aquí es donde asociaciones como la IFPA y ABBIN juegan un papel crucial.
Dal enfatiza que ser parte de una asociación representa un acceso más directo a recursos e información fundamental. "Formar parte de una organización sectorial simplifica procesos, proporciona guía y abre puertas hacia nuevas oportunidades comerciales. Es una herramienta poderosa para proteger y hacer crecer tu negocio", sostiene.
En última instancia, la colaboración a lo largo de toda la cadena productiva tiene un objetivo común que va mucho más allá del volumen cosechado. "Siempre digo que no cultivamos papas o manzanas. ¿Qué cultiva realmente el productor? Salud. ¿Y qué vende el detallista? Salud. Al final del día, trabajamos para promover bienestar", concluye.
Fuente: abbin.org




