Brasil: La cosecha de cebolla del Sur se aproxima con El Niño como principal preocupación
Las lluvias superiores a lo normal ya provocaron pérdidas puntuales y dificultades sanitarias, mientras Paraná comenzaría a cosechar en octubre y Santa Catarina y Rio Grande do Sul, en noviembre.
La cosecha de cebolla correspondiente a la campaña 2026/27 se aproxima en el sur de Brasil, pero las lluvias asociadas con El Niño generan preocupación entre los productores por sus posibles efectos sobre el rendimiento, la sanidad y la calidad de los bulbos.
Las precipitaciones abundantes registradas durante el segundo semestre ya dificultaron las tareas de manejo sanitario y provocaron pérdidas puntuales en algunas zonas productoras de Paraná, Santa Catarina y Rio Grande do Sul.
Lluvias superiores a los promedios históricos
Entre agosto y septiembre, las precipitaciones superaron los registros históricos en los tres estados del sur. En São José do Norte, Rio Grande do Sul, el acumulado de agosto se acercó a los 450 milímetros.
Colaboradores de Hortifrúti/Cepea informaron que algunos productores sufrieron pérdidas parciales e incluso totales en áreas destinadas a la producción de plantines.
Paraná comenzaría a cosechar en octubre
En Paraná, los primeros cortes están previstos para la segunda quincena de octubre. El desarrollo de la mayoría de los cultivos se mantiene dentro de parámetros normales, aunque Guarapuava e Irati aparecen entre las regiones más afectadas por las lluvias.
También se registraron episodios puntuales de granizo, con daños moderados en algunos lotes. Las condiciones de elevada humedad podrían aumentar la presencia de enfermedades como mildiu, Botrytis y Alternaria.
Santa Catarina y Rio Grande do Sul cosecharían desde noviembre
El inicio de la recolección en Santa Catarina y Rio Grande do Sul está previsto para noviembre. Los organismos meteorológicos anticipan precipitaciones superiores a lo normal durante octubre y noviembre en gran parte de la región.
En algunas zonas, los acumulados podrían ubicarse hasta 150 milímetros por encima del promedio histórico, una situación que favorecería la proliferación de enfermedades y podría afectar el desarrollo de los cultivos.
Instalan un sistema antigranizo
Con el objetivo de reducir las pérdidas ocasionadas por tormentas severas, se instaló un sistema de protección antigranizo en Ituporanga y municipios cercanos, una de las principales regiones productoras de cebolla de Santa Catarina.
La medida busca disminuir el impacto de las tormentas sobre los cultivos, aunque la persistencia de las lluvias continúa siendo el principal factor de riesgo para la campaña.
Riesgo para la calidad y mayores costos
Cepea advirtió que una sucesión de lluvias intensas o inundaciones podría generar problemas similares a los registrados durante la temporada 2023/24, especialmente en Rio Grande do Sul.
En aquella campaña se observaron moho negro, bacteriosis, podredumbres, mayor tiempo de curado y una reducción de la vida comercial de los bulbos. En las situaciones más graves, las pérdidas alcanzaron hasta el 50% de la producción.
La mayor necesidad de aplicaciones para controlar enfermedades también podría incrementar los costos de producción durante la campaña 2026/27.
Fuente: Hortifrúti/Cepea




