Australia (Tasmania): Un ensayo redujo 25% el uso de nitrógeno sin afectar el rendimiento ni la calidad de la papa
El manejo ajustó dosis, momento y forma de aplicación del fertilizante. La reducción de nitrógeno no produjo diferencias significativas en rendimiento ni en los parámetros de calidad evaluados.
Un ensayo realizado por el Instituto de Agricultura de Tasmania mostró que es posible reducir alrededor de 25% el uso de nitrógeno en papa sin provocar diferencias significativas en el rendimiento ni en los parámetros de calidad evaluados.
La investigación forma parte de un proyecto demostrativo de cuatro años destinado a analizar las emisiones de gases de efecto invernadero de diferentes cultivos hortícolas de clima fresco.
Comparación de dos estrategias de manejo
Los investigadores compararon un programa orientado principalmente a maximizar la producción con otro diseñado para reducir las emisiones.
En el tratamiento optimizado se buscó ajustar el suministro de nitrógeno a las necesidades del cultivo mediante cambios en la dosis, el momento de aplicación, la forma del fertilizante y el uso de alternativas como la fertirrigación.
Durante la primera temporada, este tratamiento utilizó aproximadamente 25% menos nitrógeno que el programa convencional. A pesar de la reducción, no se detectaron diferencias significativas en el rendimiento ni en las variables de calidad de los tubérculos analizadas.
Fertilizantes y energía concentran las emisiones
Los estudios realizados hasta el momento indican que los fertilizantes y el consumo de energía representan los principales puntos críticos de emisión en la producción australiana de papa.
Los fertilizantes nitrogenados generan emisiones durante su fabricación y también después de ser aplicados al suelo, principalmente por la liberación de óxido nitroso, un potente gas de efecto invernadero.
La energía constituye otra fuente relevante, especialmente por el uso de gasoil en las labores agrícolas y el consumo de electricidad destinado al bombeo de agua para riego.
Reducir nitrógeno no disminuye todas las emisiones
El ensayo también mostró que reducir 25% el uso de nitrógeno no genera automáticamente una disminución equivalente en las emisiones totales del establecimiento.
El gasoil continuó representando una proporción importante porque las operaciones realizadas con tractores fueron similares en ambos tratamientos. Esto demuestra la necesidad de evaluar el sistema productivo completo y no solamente un insumo.
En Tasmania, la electricidad tuvo una participación relativamente baja debido a que el estado cuenta con una matriz energética de menores emisiones.
Mediciones directas de óxido nitroso
La investigación avanzará ahora hacia la medición directa de las emisiones de óxido nitroso en el campo. El Instituto de Agricultura de Tasmania incorporó un analizador que permitirá comparar los valores reales con las estimaciones proporcionadas por los modelos.
El clima más fresco de Tasmania podría modificar los procesos microbianos de nitrificación y desnitrificación, influyendo sobre la cantidad de óxido nitroso liberado por los suelos agrícolas.
Los resultados permitirán evaluar distintas estrategias de fertilización nitrogenada y mejorar las herramientas utilizadas para calcular emisiones en sistemas de producción de papa y otras hortalizas de clima fresco.
Beneficios ambientales y económicos
El informe destaca que mejorar la eficiencia en el uso del nitrógeno puede reducir los costos de fertilización, las emisiones asociadas con la fabricación de fertilizantes y las pérdidas de nitrógeno desde el suelo.
También existen oportunidades en la eficiencia de los sistemas de bombeo, la reducción del consumo de combustible y la incorporación de energías renovables.
Para los productores, llevar registros precisos sobre fertilizantes, combustibles, electricidad, rendimiento y otros insumos será cada vez más importante para calcular emisiones, responder a las exigencias de la cadena comercial e identificar oportunidades de ahorro.
Fuente: PotatoLink




