Perú: Descubren dos papas con 500 años de antigüedad que lograron sobrevivir a la caída del Imperio Inca.
El hallazgo se produjo en la temporada de campo de 2024.
El descubrimiento de dos trozos de patata en un almacén inca de aproximadamente 500 años de antigüedad en Perú representa un hallazgo notable: patatas liofilizadas, previas a la llegada española, según un reciente estudio.
Estas patatas liofilizadas, conocidas como chuño, eran esenciales en la dieta del Imperio Inca. Su naturaleza frágil hace que rara vez se encuentren en yacimientos arqueológicos.
Este descubrimiento en la costa sur de Perú es apenas la segunda vez que se localiza chuño en un sitio incaico, según los investigadores del estudio. Demuestra que el imperio solía transportar uno de sus alimentos clave desde los Andes hasta el océano Pacífico, a cientos de kilómetros.
El chuño se produce sometiendo las patatas a congelaciones nocturnas y exposición solar diurna hasta eliminar casi toda su humedad, obteniendo un alimento ligero y duradero que puede conservarse durante décadas. Esta técnica es viable solo en regiones elevadas donde las heladas son frecuentes, por lo que debía ser producido en las montañas y luego transportado mediante caravanas de llamas por largas distancias para nutrir otras zonas del imperio.
El mismo método de secado lo usaban los incas para conservar carne, creando el "charki", precursor del término inglés “jerky”. Así lo explicó Lidio Valdez, investigador principal del estudio y profesor adjunto en la Universidad de Calgary.
En el estudio publicado el 1 de mayo en el Journal of Field Archaeology, Valdez y Katrina Bettcher, arqueóloga independiente, informaron que el chuño apareció junto con un fragmento de cerámica inca y un huso roto utilizado para hilar fibras.
El hallazgo ocurrió durante la temporada de campo de 2024 en Tambo Viejo, un centro provincial del valle de Acarí, donde el equipo había trabajado por varios años. Dentro de un pequeño almacén, desenterraron una vasija de barro parcialmente hundida. Al retirar la tierra, encontraron las patatas liofilizadas cerca del fondo.
“Casi al fondo del recipiente hallamos las dos muestras”, mencionó Valdez. “Cuando me las mostraron, supe inmediatamente que era chuño”.
Las patatas contienen un 80% de agua y se descomponen rápidamente en altitudes bajas y cálidas, por lo que no son ideales para almacenamiento a largo plazo. Valdez sugirió que la liofilización probablemente se descubrió antes del ascenso incaico en el siglo XV, cuando las papas expuestas a las heladas quedaban comestibles.
Dado que el chuño solo se puede producir a altitudes superiores a 3.600 metros, las muestras halladas en Tambo Viejo debieron haber viajado desde las tierras altas mediante caravanas de llamas, según comentó Valdez.
"La ligereza del chuño también facilitaba su transporte", añadió.
Las dos patatas liofilizadas se preservaron gracias a las condiciones extremadamente secas del Valle de Acarí, que ayudan a preservar restos orgánicos; las mismas condiciones que hicieron posible encontrar cobayas momificadas naturalmente en trabajos anteriores de Valdez.
Más allá de su relevancia arqueológica, este antiguo método de conservación ofrece valiosas lecciones para el presente. "Aún tenemos mucho que aprender del pasado", afirmó Valdez. "La seguridad alimentaria es una preocupación constante; sin embargo, desperdiciamos alimentos más que nunca".
Hasta ahora se han excavado pocos sitios incas a lo largo de la costa peruana. Valdez espera que este tipo de pruebas y rutas de suministro emerjan con futuras investigaciones arqueológicas.
Fuente: infobae.com




