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Europa 13/08/2018

España (Sevilla): ¿Cómo diferenciar una patata nueva nacional o vieja de importación?

Las organizaciones agrarias andaluzas explican a los consumidores cómo diferenciarlas con el objetivo de poner en valor el producto local, mucho más sabroso

Sevilla es la provincia andaluza que más superficie dedica al cultivo de la patata nueva, unas 3.500 hectáreas, principalmente en las comarcas de La Vega, El Aljarafe y Las Marismas. También se cultivan patatas nuevas en las provincias de Cádiz, Huelva, Málaga y Córdoba. Según datos de la Consejería de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural, en Andalucía se cultivan 8.000 hectáreas, de las que unas 1.300 están en Málaga.

Aunque la campaña de la patata nueva ya ha finalizado, organizaciones agrarias como Asaja llevan tiempo denunciando que debido a lasimportaciones de patata vieja de otros países, fundamentalmente Francia, está provocando un importante descenso de la superficie de cultivo y con ello de generación de empleo y mano de obra, aun cuando la patata nueva es mucho más sabrosa.

Datos8.000hectáreas se dedican en Andalucía al cultivo de patata, de las 1.300 corresponden a la provincia de Málaga. Según Asaja, se ha pasado de 257.000 hectáreas en España en 1992 a sólo 60.000 en la actualidad. En 2004 se cultivaron en Andalucía 23.5000 hectáreas.33.000es la pérdida de empleo directo que se ha producido debido a la caída del cultivo en los últimos 25 años, según Asaja.

En este sentido, según Asaja Sevilla, en los últimos años el cultivo viene atravesando unas enormes dificultades, lo que está ocasionando una reducción muy significativa de la superficie sembrada. «Hemos pasado de las 257.000 hectáreas de cultivo registradas en España en 1992, a las 60.000 actuales, lo que supone una reducción del 77%. En el caso de Andalucía, de 23.500 hectáreas cultivadas en 2004, apenas sí llegamos hoy a las 8.000», señalan desde Asaja, para quien esta reducción de la producción tiene una consecuencia directa sobre el empleo generado.

Así, esta caída de la superficie cultivada supone una pérdida, sólo en empleos directos, del equivalente a más de 33.000 puestos de trabajo fijos en los últimos 25 años.

La patata nueva es una patata fresca, con sabor, saludable, que se recolecta y se comercializa durante la temporada, sin pasar por ningún proceso de conservación y en cantidades suficientes para abastecer al mercado nacional y europeo, según Asaja. Sin embargo, España importa el 70% de patatas de otros países, fundamentalmente de Francia. Se trata de una patata que no es fresca como la nuestra, sino de conservación, mantenidas nueve meses a baja temperatura, con la consiguiente pérdida de frescura y de parte de sus propiedades, entre otras, de sus aptitudes para la fritura, principal uso culinario en nuestro país, según Asaja.

Esta organización advierte de que la patata vieja se pone a la venta muchas veces con la denominación de ’patata lavada’ o ’de conservación’, pero no es más que un eufemismo, al sostener que lavan y cepillan la patata vieja para que tenga mejor aspecto y una piel limpia y brillante, pero que nada tiene que ver con la patata nueva de proximidad recién recolectada.

Diferencias

Las diferencias entre la patata nueva y la vieja son muchas, tanto a nivel nutricional como organoléptico: las patatas nuevas tienen una piel más fina y dorada, su carne es más blanca y su composición más acuosa, además de que tienen más vitamina C y no se reblandecen cuando se fríen.

Al cocinar, la patata vieja se queda oscura y blanda al freírse, no como la patata nueva, que queda blanca y crujiente, explican desde Asaja Sevilla.

Y es que, al llevar tantos meses en cámaras a baja temperatura, el almidón natural de la patata vieja se va degradando en azúcares, lo que hace que se oscurezca con facilidad, además de perder muchas de las propiedades saludables.

Fuente: https://www.diariosur.es/economia/agroalimentacion/patata-nueva-nacional-20180809000826-ntvo.html


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