Estados Unidos: Idaho registrará su menor cosecha de papa desde 2011
Idaho enfrenta una fuerte caída productiva por menor superficie, heladas, altas temperaturas y restricciones de agua. La oferta limitada ya impulsa los precios y podría generar escasez durante 2027.
Idaho, principal estado productor de papa de Estados Unidos, se encamina a obtener durante la campaña 2026/27 su menor cosecha desde 2011. La reducción responde tanto a una menor superficie sembrada como a rendimientos inferiores a los esperados.
Heladas y calor afectaron el desarrollo
Ryan Wahlen, de Pleasant Valley Potato, explicó que dos heladas consecutivas ocurridas durante mayo dañaron los cultivos cuando las plantas estaban emergiendo. En el primer episodio, las temperaturas descendieron hasta aproximadamente −5 °C.
Posteriormente, las temperaturas elevadas registradas durante julio y agosto dificultaron el llenado de los tubérculos. Las restricciones en la disponibilidad de agua de riego también complicaron el manejo y redujeron la capacidad de mantener frescos los cultivos.
La cosecha comenzó con alrededor de una semana de demora, ya que los productores intentaron prolongar el ciclo para mejorar el tamaño y el rendimiento. Sin embargo, el menor volumen permite que la recolección avance con mayor rapidez.
Menor superficie sembrada
La superficie papera de Idaho también cayó significativamente. La Comisión de la Papa de Idaho estimó unas 298.915 acres —aproximadamente 121.000 hectáreas— en 2026, frente a 315.000 acres durante el año anterior.
Se trata de una de las cuatro superficies más bajas de los últimos 70 años. La reducción estuvo impulsada principalmente por los bajos precios recibidos por los productores durante 2025, además del aumento de los costos y las limitaciones de agua.
Buena calidad, pero calibres más pequeños
Aunque los rendimientos resultaron sensiblemente menores, la calidad general de la papa es considerada buena. Predominan tubérculos más pequeños, lisos y uniformes, con menos deformaciones y grietas de crecimiento.
Este perfil podría generar dificultades para abastecer determinados segmentos comerciales acostumbrados a recibir papas de mayor tamaño.
La menor oferta impulsa los precios
La demanda ya supera la disponibilidad y los precios alcanzaron sus niveles más altos desde el verano estadounidense de 2023. Si bien podrían registrarse algunos ajustes hacia finales de 2026, se espera que permanezcan firmes durante toda la campaña.
La mayor preocupación se concentra en la primavera y el verano de 2027, cuando la industria y el mercado fresco dependen de la papa conservada en almacenamiento. Con una cosecha reducida, las existencias podrían ajustarse considerablemente y ejercer una nueva presión alcista sobre los precios.
Fuente: FreshPlaza, con datos complementarios de la Comisión de la Papa de Idaho y el USDA




