EEUU: Crean una nueva papa transgénica de la marca Innate.
Los restaurantes Chipotle han señalado que no usarán insumos GMO en su cadena, al igual que hizo McDonald con las papas de Simplot el año pasado.
La Administración de Alimentos y Medicamentos, en una misiva a J. R. Simplot Co. , ubicada en Idaho, mencionó que la papa Russet Burbank II no presenta diferencias significativas en su composición o seguridad frente a otros productos ya disponibles en el mercado, por lo que no hay razones para que la agencia realice pruebas más estrictas antes de su venta.
Esta papa es la segunda versión de la gama de papas "Innate" de Simplot que ha sido aprobada, según informa AP. Esto implica que mantiene las mismas cualidades que la primera generación, como una mayor resistencia a daños y una menor cantidad de una sustancia química que se genera a altas temperaturas, la cual en algunos estudios se ha asociado con el cáncer. Además, ofrece resistencia al Phytophthora infestans, el principal patógeno que afecta a las papas en todo el planeta, y una mejor capacidad de almacenamiento a temperaturas más bajas que ayuda a disminuir el desperdicio alimentario.
La compañía expresó su satisfacción por la decisión de la FDA y tiene la esperanza de que los consumidores reconozcan los beneficios de este producto una vez que sea lanzado al mercado el año siguiente. Para ello, comenzará el proceso de aprobación de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos, que se espera obtener en diciembre.
Se ha informado que la mayor resistencia contra el patógeno proviene de una variedad de papa argentina que genera esta defensa de manera natural. Es importante destacar que los cultivos modificados genéticamente contienen ADN de otras especies que alteran el crecimiento o las funciones de los cultivos.
Según lo que indica la empresa, al utilizar semillas de esta papa modificada genéticamente, los campos estarán protegidos continuamente, lo que permitirá reducir el uso de pesticidas en un rango de entre 25% y 45%.
No todos han recibido bien la noticia, y ya hay organizaciones que demandan un etiquetado que indique el uso de organismos modificados genéticamente (GMO), para que los consumidores estén informados sobre lo que compran. Esto no se limita solo a la papa de Simplot, sino que también incluye a la manzana Ártico y el salmón AquAdvantage. Las encuestas respaldan esta postura, ya que cerca del 90% de los estadounidenses consideran necesario un etiquetado GMO, según señala Ecowatch.
De cualquier manera, el mercado tiene la última palabra, y las empresas están atentas a lo que este manifiesta. Algunas cadenas y fabricantes ya han anunciado que dejarán de usar ingredientes modificados genéticamente o los identificarán como tales. Este es el caso de la cadena de restaurantes Chipotle y el productor de alimentos Campbell. McDonald’s también tomó una decisión similar el año pasado al declarar que no utilizará las papas modificadas de J. R. Simplot.
Fuente: proexpansion.com




